martes, 8 de marzo de 2011

Si le siguen subiendo me sigo colando

Recuerdo como si fuera ayer la primera vez que abordé un bus articulado, recuerdo mi cara de alegría, esa que sólo puede reflejar por un niño de 8 años. En aquel momento sólo pensaba en montar en ese carro grande y rojo con mi padre, recorrer la ciudad y sentir la velocidad, ser uno de los primeros que montarían en la gran novedad de transporte en la ciudad.

Pero gracias a la vida y a la experiencia que esta nos da, ahora mi alegría se ha convertido en rencor frente a los enormes buses que conforman el sistema de transporte masivo de la capital. Me siento indignado cada vez que de mi bolsillo salen $1700 que me permiten ingresar a las estaciones, y lo que más causa escozor en mí, es no tener otra opción de movilidad para dirigirme a mi universidad , ya que el emporio articulado ha inundado las principales vías de la ciudad, haciendo casi imposible el acceso a otro medio de transporte.


Debido a mi constante resquemor frente a transmilenio, decidí usar el sistema, sin que este me use a mi, es decir, opté por una opción poco ortodoxa; primero, por ahorrarme unos pesos, y segundo, por mostrar mi desacuerdo frente a la invasión y colonización de este medio en la ciudad de Bogotá. Mi solución es colarme -SI SEÑORES, COLARME- y no lo hago a manera de vandalismo, lo hago con la fiel convicción de que si ellos son capaces de cobrar una cifra tan descriteriada por un servicio pésimo, yo tengo la libertad demostrar mi desacuerdo así a muchos les parezca rebelde mi solución.


Recuerdo entre risas que muchos me tildan de anárquico y me causa curiosidad cómo los ciudadanos son tan ignorantes y confunden la anrquia con el desorden y el bandalismo. Me han dicho gamín aunque mas gamines y ladrones son los que se pasean por Miami custodiados por autoridades, disfrutando de los millones de los carruseles de las contratación. Pero, a pesar de las ofensas, continuo con mi estratégica labor, esperando el momento indicado para saltar la registradora, para mostrar sombólicamente a los ciudadanos que el capital nos aglutina y nos obliga a usar sus mismas creaciones, para que el pobre continúe siendo pobre, y el rico, por el contrario, llene sus burjacas con el dinero de los desfavorecidos. 


Me gustaría que algún día los ciudadanos se cansaran de ser pisoteados y que a sus quejas se les haga caso omiso. En ocasiones me pregunto ¿los habitantes de Bogotá que usan este transporte no se cansan de los abusos en las tarifas? ¿no se sienten vulnerados al tener que abordar buses repletos de personas?¿no sienten un ambiente de represión al verse obligados a usar tan solo este servicio?.

Sueño con el día en que los pobres de la ciudad(económicamente hablando) pongan su voz de protesta, el día en que estos “tiren la toalla” y demuestren que si la ciudad se mueve es gracias a ellos, pero que el estado no facilita la calidad de vida elevando los costos de vida de la población, y en ocasiones impidiendo hasta su movilidad.

No les estoy invitando a colarse, pero si los invito a reflexionar y a pensar si es justo pagar tan alto precio por un servicio paupérrimo y también en que ha llegado la hora de mostrar la inconformidad frente a los modelos de desarrollo que nuestros dirigentes proponen. En cuanto a mi seguiré esperando el descuido en las estaciones de Bogotá para cumplir con mi misión.



Alejandro Gómez Niño

lunes, 7 de marzo de 2011

A propósito del día de la mujer.

Oye, mi amor ¿son dos viejas las que se están besando? –me preguntó mi novia-
Lo único que le pude responder fue: Como ahora ya no se distinguen uno del otro; No sabría decirte.

La mujer es tan grande que los hombres ahora se visten como ellas. Recuerdo que mi abuela me decía “¡súbase esos pantalones, vístase como un hombre!”. No sé si se refería a que me vistiera como los jóvenes de ahora o como qué. No sé. Mi mamá también decía, es más, me regañaba por desjetar las camisetas, cómo será con estos jóvenes de ahora que hasta le cortan el cuello a la camisa para que quede “cuello bandeja” o “descotadas”. 

Antes, a todos los de mi generación nos gustaba usar tenis sobrios, colores no tan vivos, para no llamar la atención; Ahora los jóvenes se visten algo así: los tenis más coloridos (y ojalá que ningún color combine con otro), los pantalones que parecen más unos leguins de lo entubados que están, camiseta ombliguera, el cuello de la camisa hasta donde empieza el pelo del pecho (que hasta se lo afeitan y todo) y el cabello largo, pero no un largo normal, es un hibrido entre Alice Cooper, Green day, Blink 182, pasando por PANDA, La Negra Candela y Don Tetto. Ustedes sacarán sus conclusiones.

Ahora somos nosotros los que decimos: lo único que quiero es que tengamos una relación seria; Abrázame –después de hacer el amor; oye, me recoges acá en la Universidad. Una salida a cine puede ser algo así.

 ¡Vamos a cine! –Dice ella.
Pero vemos “siempre a tu lado” – le sugiere el novio.   
¡No! –Responde ella con un tono demasiado elevado- Yo quiero ver Harry Potter 7.

Uno qué puede hacer al verla a ella así. Antes se decía que mujer que no joda es hombre, pero ahora, que nos tienen tan dominados, imponen sus reglas y de ahí no podemos salir. Ellas tienen el último voto en eso. A propósito hace 54 años, aproximadamente, se le dio el derecho al voto a la mujer acá en Colombia (digo “dio” porque era un derecho demasiado merecido, y que a veces muchos hombres y mujeres no lo ejercen). De ahí para acá la se ha encargado de poner el nombre de su género en alto.

Presidentes representativas para nuestra sociedad: Michelle Bachelet ex presidenta de Chile y que ahora lidera “ONU mujeres”; Laura Chinchilla en Costa Rica; Dilma Rouseff en Brasil. Columnistas de opinión muy bien ponderadas: María Jimena Duzán de la revista ‘Semana’; María Elvira Samper de ‘El Espectador’; Salud Hernández de ‘El Tiempo’. Programas de radio y de televisión que tienen una muy buena sintonía: “Mujeres W”, “Mujeres Arriba” en Vibra Bogotá, “Código Caracol”, “La cosa política” y Soho T.V..

Mientras que nosotros lo único inteligente que podemos hacer es ver a Jota Mario Valencia con un revistero ‘tocando’ un acordeón imaginario y tratando de calmar su complejo con una peluca. Asimismo tenemos otra buena opción para ver televisión, esa es ver a Agmeth en cualquier parte donde haya una cámara de Caracol robando pantalla. Y ni qué decir de la gran idea de los dos canales ‘favoritos’ en Colombia, que montaron dos programas, salidos de todos los cánones de hacer buena televisión, donde muestran cuatro personas ‘improvisando’ sobre temas que un público le pone. ¿De dónde sacamos nosotros esas ideas? ¿Habrá sido el mismo que le acolitó a Sergio Barbosa hacer “Estilo RCN”? y ni hablar de la Radio, nos toca aguantarnos a Francisco Santos todas las mañanas con su voz de sinusitis mezclada con un gripa crónica.

Todo esto lo hice con una idea –Me siento como Marge diciéndole a Lisa que todas las mujeres Simpson sí son inteligentes- decirles que ¡Feliz día de la mujer! Y que nada de esto sería posible sin ustedes ahí adelante a la cabeza. Y que me parece que es una de las fechas más complicadas, económicamente, para mí porque soy el único nieto, el único sobrino, el único hijo. ¡Gracias!



Felipe Marciales.

viernes, 25 de febrero de 2011

Una tregua

Cuando inicia la semana, generalmente estoy preparado para soportar el peso de vivir un país en donde el caos es interminable e increíble. Inicio con la fuerza que se necesita para entender la polaridad inimaginable del mundo; las múltiples maneras de pensar de los seres humanos -las cuales viven un conflicto constante-; las interminables luchas ideológicas, religiosas y de intereses; las violaciones a los derechos humanos; el irrespeto y la falta de cuidado al planeta tierra y a los seres que lo habitan –diferentes a los seres humanos-, con la situación medioambiental actual; los golpes dados a los acuerdos creados para la convivencia pacífica en el mundo; para entender que en mi país el 75% de sus habitantes son pobres y que muchos consideran que esta es una estadística exagerada.

Sin embargo, hay días en los que la mente no soporta tanto peso. Inicia el atardecer  en viernes y  apenas la luna va asomando con su sombra, el cuerpo pide descanso, la mente quiere pensar en cosas agradables, quiere imaginar el mundo con los ojos de un niño, al que sólo le interesa divertirse y estar con sus amigos, dándole golpes a un balón y pretendiendo meter un gol en una cancha imaginaria o improvisada en el garaje de su casa.

He aprendido que las relaciones humanas también se definen y se edifican teniendo en cuenta sus conflictos, eso quiere decir que no debo aterrarme por lo que veo a diario. Creo que por eso estoy preparado todos los lunes para aprender y analizar la realidad que vivimos a partir de estas situaciones. Además que siempre me pica el animal que me obliga a preguntarme muchas cosas, a ver más allá de lo que me muestra un solo noticiero o un sólo periódico cada domingo a través de sus titulares, y esto es tener la paciencia para escuchar noticias desde las 6 am y llegar a las 9 pm y aún estar pendiente de tanta cosa.

Estas últimas semanas han sido fuertes para el mundo, creo que no soy el único estudiante de periodismo que se encuentra agotado y ahogado (claro, esto aplica para los que nos interesan estos temas y sufrimos por conocerlos), y ni qué decir de los periodistas activos, para los cuales tanta noticia es como carne fresca para lobos. Este es nuestro trabajo y hay que aprovechar la oferta informativa.

Las revueltas en el mundo árabe, Wikileaks en Colombia, paro de camioneros, juicios a periodistas que intentan defender el derecho a la información, desmovilizados, liberados, invierno, narcotráfico, cumbre de periodismo en Madrid –lo cual me parece un evento importantísimo al que no se le dio mucho revuelo-, bandas criminales colombianas, tercer canal de televisión privado, ministro de defensa acosado y ni hablar del de transporte, una unión nacional que no está tan unida como parece, políticas de drogas, minería, entre otros muchos más temas de interés.

Qué más quisiera yo que ver, por lo menos a mi país, un poco menos escandaloso. Que su protagonismo en el mundo fuera más por noticias que sobresalgan y no por escándalos políticos. Por ahora, en medio del afán de los acontecimientos y con la intención de no olvidar ninguno de ellos, hay que seguir estudiándolos, seguir analizándolos y buscar las salidas adecuadas para hacer menos densa la vida de las generaciones futuras. Sé que no es una tarea fácil, que soy un grano de arena en una playa que va del norte al sur de Latinoamérica recorriendo el pacífico, pero creo que lo único que se necesita es tener la intensión de cambiar el mundo… por lo menos un poquito.

Ser consciente de la responsabilidad de esta generación me hace olvidar el cansancio mental. Y además, como dicen en uno de los noticieros: El mundo no se detiene y las noticias tampoco. 


Javier Abril

miércoles, 23 de febrero de 2011

El común de nuestros pueblos.

En este momento, cuando debería estar leyendo unas copias para la universidad, me entró una idea para tratar de escribir algo para el blog. No sé si me lean, pero me gusta mucho este ejercicio. La idea me la trajo unas de estas copias que hice el intento de leer.

Todas estas situaciones que se están generando en el mundo, especialmente el “efecto de oriente” donde ya han tumbado unas dictaduras y van por más. Pienso que así debería ser todo en el mundo; Si el pueblo siente que el gobierno lo está apretando, tan sencillo es: apretar al gobierno. “La voz del pueblo, es la voz de Dios”.

Esto lo hace –o por lo menos a mí- echar memoria, entablarse en una pesquisa de información acerca de nuestra historia. Latinoamérica ya ha pasado por esto. Me refiero, a que varias revoluciones se han generado pese a malos gobiernos en diferentes países. Empecemos por México,  Francisco I. Madero, que fue el primero que combatió contra Porfirio Díaz, dictador mexicano. Pero Madero terminó, relativamente, siendo igual a este dictador. No obstante, surgiría unos líderes en ese país: Francisco ‘Pancho’ Villa y Emiliano Zapata, Dos grandes de que aún se recuerdan.

Fidel Castro, acompañado de Ernesto el ‘Che’ Guevara, lograron una gesta demasiado importante para Latinoamérica: “La revolución cubana” acabó con el gobierno de Fulgencio Batista, dicha revolución en estos días no es muy bien ponderada. En Chile, también con protestas y movimientos civiles se influenció demasiado a la caída del poder del dictador Pinochet (quien torturó y asesino demasiadas personas de oposición en ese país). Y así (para no irnos tan lejos) y para dar un leve vistazo a lo que pasó.

Aplaudo lleno de alborozo lo que pasa en el medio oriente, sólo por una parte. Es indignante lo que pasa con Libia, que el gobierno ya está empezando a asesinar personas sin razón.

Acá en Colombia no ha habido un hecho similar a éstos, me refiero a la unión del pueblo para derrocar un mal gobierno. Pues tampoco hemos tenido un gobierno así (autocrático y monárquico). Porque malos gobiernos si hemos tenido, desde Bolívar han sido más los malos gobiernos que los buenos.

En este mismo orden de ideas, se ha visto reflejado que acá nunca peleamos por nuestros derechos, dejamos que nos manipulen y hagan con nuestra ‘constitución’ lo que les plazca. Sólo un grupo de nuestra sociedad es capaz de parar con todas su labores para reclamar lo que es de ellos, y eso que nosotros, muchas veces, pensamos, hablamos mal de ellos; El gremio camionero, año tras año protestan para que el gobierno respete  sus derechos. Todos los días tenemos que hacerle la “cara feliz” a lo que pasa en nuestro país; Nos sentimos bien representados por una señora que sale todos los fines de semana a medio día en el canal RCN, esa señora que habla injurias de las personas, que tiene más demandas que el ex-presidente Álvaro Uribe Vélez, y que hace lo mismo que él: No responde frente a los tribunales.

Y ahora que se empiezan a revelar los cables de Wikileaks acerca de Colombia, y el señor ex-mandatario ya salió a decir que “era mentira y que nunca hizo nada en  la clandestinidad” este año, cuando sea el ‘día de lavarse las manos’, le pensaban dar el premio al mejor en esta categoría, pero, otro que también está postulado para esa estatuilla es el señor Samuel Moreno –que se lo está disputando muy bien- con lo que dijo en el paro de camioneros “Yo pensé que Fontibón era de Mosquera y Calle 13 era un grupo musical”. Qué decisión más fuerte.

Esperar qué sucede con todo lo que pasa en el país del sagrado corazón y sigo con mi propuesta: Cada vez que no sintamos inconformes con algo, aleguemos pero sin ser irrespetuoso, ya saben la decencia no pelea con nada.


 Felipe Marciales.

lunes, 7 de febrero de 2011

Mi sueño no es americano, porque vivo la realidad del colombiano

Hace ya un poco mas de 19 años fue mi natalicio, pero, no fue tan común como el de todos los colombianos (o pues esa es la impresión de mis allegados). Todo por que nací en un país del cual no me siento ciudadano y, creo firmemente, nunca lo defendería pues esto representaría ir en contra de mis principios.

El primogénito de Luz Dari y Jorge (o sea, Yo), fue un varón, fruto de el amor que ellos, en algún tiempo, se profesaron. Pero no un varón cualquiera. Uno nacido en el país del cual el colombiano promedio desearía por lo menos haber pisado sus tierras y tener una foto en Disney World al lado del ratón insignia del burgués emporio, yo era un ciudadano americano, para envidia de muchos.

Algunos me podrán tildar de resentido, y si,  lo soy,  guardo un gran resentimiento de aquel país del norte, ese que trato a mis progenitores como foráneos no gratos; Donde tuvieron que reventar sus manos y sacrificar sus años pueriles por unos cuantos billetes. No obstante, mantener a sus familias. Unos cuantos billetes que devalúan y compran hasta pedazos de cielo.

Continúo cavilando y siento escozor de la tierra del ‘Tio Sam’, siento rabia por que con sus dólares compran mi fauna, compran mis tierras, y manejan a los gobernantes tercermundistas como fieles títeres de la gran compañía imperialista. Perdón, del gran país americano; con sus dólares compran conciencias, venden su imagen de nación mediática de conflictos y, mientras median, asesinan a los “terroristas” de medio oriente, evitando posibles atentados a su país, y al resto del mundo. Ahora bien, de paso aprovechan para buscar la manera de abastecer su fiebre petrolera.

Sólo quiero crear una reflexión, y no es mi intención satanizar el país donde nací, pero sí quiero dejar bien claro que no merecen el pedestal que les damos, no merecen ser vistos como un sueño, simplemente porque tampoco merecemos ser tratados como basura latinoamericana y, mucho menos, como drogadictos y narcotraficantes. ¡No todos somos así!, y, tal vez, finalmente son ellos los que con sus aspiraciones e Inhalaciones alimentan la producción del negocio ilegal.

Ahora bien para mí, ser Latino y en especial colombiano, no es simplemente beber aguardiente hasta el cansancio, y usar un sombrero “vueltiao” que me rotule como tal, para mi ser colombiano es admirar mis paisajes, valorar a la gente del suburbio que día a día salen a trabajar para llevar un diario a sus casas.

Siento que mi país es como mi madre y, como tal, debe ser respetada, honrada hasta el cansancio. Pretendo trabajar en mis tierras, y es que al fin y al cabo mi profesión no está ligada a la de unos cuantos niños burgueses que sueñan con ir a Harvard, ya que,  mientras ellos se proyectan con casa , carro,  mujer y beca, yo por el contrario soy de andar a pie, escuchar y embarrarme de pueblo. Ese fue el destino que escogí, mi carrera tiene el titulo ‘SOCIAL’, ¡Y no de adorno!, ¡es para ponerlo en la práctica!,  pero en mi país, por que es aquí donde realmente carecemos de este sentido, estamos desligados socialmente.

Espero haber conmovido algunos corazones, no por unos cuantos segundos; espero amemos este lugar que como muchos dicen es el mejor “vividero del mundo”… Pero recordemos que dentro del amor esta la palabra “respeto”, y no lo amemos con un pin que diga: “Colombia es pasión, amémoslo luchando los unos por los otros.”

Alejandro Gómez Niño.

martes, 1 de febrero de 2011

Una catapulta hacia la ruina abismal.

Es impresionante cómo hemos llegado tan bajo. En estos días que ha estado tan de moda el tema de la “catapulta marihuanera” en México. Que, para mí, la verdad me causó demasiada gracia, es increíble el ingenio del hombre para lograr sus objetivos.

Pero no todo es tan ingenioso, inteligente y curioso. Hay demasiadas cosas que producen asco, escozor, rabia, tristeza, nostalgia, rencor, etcétera… cualquier sentimiento malo que un hombre puede expresar.

Hablo de demasiados eventos que se han producido en estos últimos días. Primero, un niño secuestrado en el municipio de Facatativá; Son dos versiones, y las dos tergiversadas por la misma mamá. Ella, según lo que se escuchó acá en el pueblo, perdió el bebé en una cafetería cerca al Hospital “San Rafael”. No obstante, revelaron el vídeo de seguridad del hospital y se ve cómo la mamá del bebé –que es una niña- entrega el vástago a la supuesta culpable del secuestro. Se muestra, en la entrevista que le hizo el Noticiero RCN, que la muchacha no refleja demasiado dolor, para mí. Creo que sí a mi me pasará me destrozaría por completo. Pero no, eso no se ve reflejado en ella, de pronto como se ve en los ojos del papá, el sentido dolor. No quiero ser irresponsable en dar acusaciones ni nada por el estilo.

Segundo, y creo que es el peor, la tortura y muerte de una perrita. El vídeo divulgado en Internet es demasiado fuerte para mi gusto. No entiendo como una persona, y más siendo de la fuerza pública, se ríe, goza y le canta una canción a un pobre animal que ha sido torturado por sus cursos, compañeros o, como lo llama él, “su patrullero”.

Para mí, después de un acto de esos, ese man no sería nada. Y si fuera mi papá, por respeto a mi abuela, no lo llamaría hijo de puta! ¡Qué pena por ser así de grosero! Pero sé que ustedes se sienten igual.

El comandante de la Policía, General Óscar Naranjo, destituyó a uno de ellos, y a los otros no les pueden hacer nada “porque ya no pertenecen a la institución” afirmó el general.

Como diría Giovanny Ayala: De rodillas le pido, señor General que haga hasta lo imposible por encontrar a estos criminales, qué los busquen por cielo y tierra para que paguen por ese hecho.
Ahora bien, me hago una pregunta ¿Qué más esperan las altas cortes, el senado, el congreso, y el mismo gobierno, para acabar y penalizar las “fiestas taurinas” y el maltrato animal? Esto ya es la tapa, ¿a dónde quieren que llegue este país?

Tengamos sentido de propiedad con los problemas de este país. Que no siempre escuchemos, después de alguna emergencia, al presidente, y de ahí pa’ abajo a todo el mundo, decir ‘Ya le pedimos ayuda a organizaciones internacionales’ y que la deuda siga creciendo.

Salgamos a marchar en contra de lo que está pasando, no nos quedemos callados. Ecuador, por ejemplo, ya ha tumbado a dos presidentes y hace poco sintieron que ya los estaban apretando demasiado y volvieron a manifestarse. Egipto, también se sienten inconformes con un dictador y se manifestaron y han hecho hasta lo imposible por tumbarlo de ahí. Túnez, fueron los precursores de estas revoluciones y manifestaciones contra los nuevos dictadores.

Protestemos por lo que es nuestro y no permitamos que hechos tan desgarradadores queden impunes.



Felipe Marciales.  





lunes, 31 de enero de 2011

Será que querían disfrazarla de guerrillera?


Son las 4:32 am. Desperté repentinamente cuando era la 1:32 y hasta ahora no he logrado conciliar el sueño. Qué diablos sucede? Esto si que me molesta. 

Ya intenté de todo. Encendí la tv y justo era la hora en la que muchos canales de cine presentan sus contenidos eróticos, en los que se supone que uno debe imaginarse muchas cosas mientras observa los gestos de placer de los amantes que aparentan tener sexo real y muy ardiente. Esas cosas no me divierten, lo mejor fue apagar la t.v.

Durante media hora di vueltas y vueltas. Mmmmm nada que me da sueño. A las 3 am encendí el PC, no esperaba hablar con nadie a esa hora, se supone que deberíamos estar durmiendo todos. Revisé mi correo electrónico, eliminé mensajes de "FW:" y de publicidad. 

Luego, mecánicamente, entro a ver mi cuenta de facebook... Les confieso que lo primero que hice fue ver facebook y luego si vi mi correo. No quería parecer adicto, pero creo que no importa... Hasta ahora no me había enterado y con sorpresa observo el revuelo que se armó, con justa razón, por el acto imperdonable de unos miembros de la fuerza pública que cruelmente asesinaron a un indefenso can Ver vídeo. Todo el mundo compartió el vídeo que los mismos policias grabaron en medio de risas mientras ahorcaban al animal con una soga. Me pregunto si la querían hacer pasar como un falso positivo, como estuvo (está) tan de moda en el Ejército.
 
Leo las reacciones de todos mis contactos en la red social. Descubro que ya se había creado un grupo que rechazaba este acto y que le exigía al General Naranjo tomar cartas en el asunto y castigar severamente a los miembros de la fuerza de la cual es jefe. Este grupo ya tenía más de 5 mil folowers. Las protestas y malas palabras dirigidas a los policías (tombos hp's) a través de las redes sociales no se hicieron esperar. 

Twitter también registraba cientos de entradas exigiendo justicia. No era para menos. POR LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES!!!! Se leía por ahí y se volvía a la discusión por las corridas de toros. 

Tengo una amiga que muy seguramente vio la noticia y no vi palabras de rechazo por parte de ella o tal vez miré mal. Estoy convencido de que esto le causó mucho dolor y hasta lágrimas brotarían de sus ojos. No la culpo, yo también lloraría si mis glándulas lagrimales sirvieran por lo menos un poquito. A mí también me causó tristeza esto. 

Los miembros de la fuerza pública en nuestro país se sienten con el derecho de decidir por la vida de otro ser vivo, se sienten dioses y todopoderosos con camuflado. A pesar de tanta atrocidad de la que hemos sido testigos y de toda aquella de la que nadie sabe, nuestra policía sigue siendo de las mejores del mundo, o eso es lo que tengo entendido. Yo no digo que los miles de colombianos que pertenecen a las fuerzas militares sean malos, sólo algunos de ellos son los que, tristemente, manchan el nombre de la institución y para su desgracia (la de la institución) nadie se fija en los buenos actos -porque finalmente ese es su trabajo-, sino que al contrario, todo el mundo está pendiente a ver quién la embarra. Pero no hay porqué preocuparse, eso le pasa a todos.

Apagué el PC y me quedé pensando en aquel animal -cosa que no debería suceder si deseaba dormir-, pero más que en el animal y que en los mismos asesinos, pensaba en que un país, en el que ni siquiera aquellos que juran ante la bandera, tienen respeto por la vida y en donde la justicia sólo ataca a los de ruana, seguirá siendo tan inviable que no podrá, ni siquiera, resolver su conflicto armado y mejor no hablemos de educación o pobreza.

Son las 5:32 am, aún no me da sueño y creo que es algo que no va a pasar. Me duelen ya los dedos meñique y los brazos, sobre todo el derecho, porque me dio por escribir esto en mi celular (el computador lo guardé hace rato), a ver si de alguna manera sentía cansancio y dormía, cosa que no sucedió.

Pronto se levantará la familia y seguramente yo lo haré también porque ando muy "desparchado", por eso prefiero levantarme y tomarme un tinto. 

Pdta. Espero que la próxima vez que escriba no lo haga en una noche sin poder dormir.... O de pronto sí.

Javier Abril Páez

lunes, 17 de enero de 2011

Faca – Bogotá, directo con puesto vacio

De un tiempo para acá he notado que muchos de los estudiantes, trabajadores, etcétera. Que realizan sus labores en la ciudad de Bogotá, y que son habitantes de Facatativá, defienden y se sienten más seguros, al momento de criticar, a la capital.

¿Qué es lo que está pasando con nosotros, los habitantes de Facatativá?, ¿por qué motivo nos olvidamos de los problemas de nuestra comunidad?

En el poco tiempo que estoy metido en el cuento de las redes sociales, he visto que todos, incluyéndome, le paramos demasiadas bolas al tema bogotano. Y sí seguimos así nos van a terminar cogiendo las bolas pero, por ahí, de un cantante vallenato.

Lo voy a admitir, yo también soy un obsesionado con todo lo relacionado en problemas de Bogotá, hasta se me pasó por la mente, junto con unos amigos, la idea de montar una emisora única y exclusivamente para usuarios de Transmilenio, para que tuviéramos un viaje más agradable, pero me daba temor que el gerente nos metiera a 8 personas en una cabina, donde sólo cabíamos 2.

Son razones que lo ponen a pensar un poco a uno como ciudadano. Al ver que iba hacia el abismo absoluto con ese proyecto, me empecé a fijar en acontecimientos que pasaban con mi pueblo, lindo y querido, Facatativá. Y me encontré con muchas detalles, calles rotas que estaban en perfecto estado; y otras más rotas a las que todavía no le habían echado ni un poco de arena para nivelarlas.

Me gustaría ser parte, ya que se acercan las elecciones regionales, de la política. Lanzarme de candidato al concejo de acá de Facatativá y hacer propuestas que, yo sé, nos van a servir. Igual sí no me va bien también me podría servir como catapulta para mi carrera; eso a político, bueno o malo, casi siempre, lo llaman a algún medio a trabajar. Yo no sé de dónde sacó eso Colombia. Ejemplo: María Emma Mejía.

Igual deseo que este año sea muy provechoso y yo sé que así va a ser, Samuel Moreno se va, Óscar Sánchez León también se va. Vamos a tener elecciones regionales, esperemos que no sean tan discutidas como las parlamentarias del año pasado. Que al registrador le escondan su botellita de Whiskey, y que los candidatos no se aprovechen de emergencias sociales para politiquería.

Qué sea un año muy provechoso para todos y en especial para este país. Que sí llueve, que llueva lo necesario. Que no se boten tantos papeles a la calle, que si van a utilizar su “inteligencia vial” que sea bien y de todas las formas. Que los empresarios no se pongan de mal genio con el presidente porque le sube $3.000 al salario mínimo, y que nosotros no nos conformemos con esos $3.000. Igual ni nos sirven para montar en Transmilenio.
Por favor no nos olvidemos de dónde venimos, y para dónde vamos, tratemos que donde vivamos, y donde ejerzamos las labores diarias, sea de nuestro agrado y preocupémonos por juntas partes. Gracias y, hoy 17 de Enero de 2011, ¡feliz año!

Felipe Marciales

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Más inolvidable que un amor retrechero

El año que está por terminar es uno de los que más deja recuerdos en el país del sagrado corazón y en el mundo. Un 2010 que se recordará por hechos increíbles, algunos buenos y otros no tanto.

Fue para Colombia el año de unas elecciones presidenciales que marcaron historia, en donde una ola verde estuvo a punto de cambiar, aparentemente, la forma de hacer política en nuestro país inviable. Sin embargo, aproximadamente 9 millones de votantes le temen a un cambio radical y eligieron el más parecido al jefe anterior: Álvaro Uribe Vélez, que con escándalos y todo, tuvo la intensión de volver a patear la constitución para hacerse reelegir. Tiempo después, un caballo quiso darle una dosis de su propia medicina y lo pateó a él.

Otra ola, pero en este caso invernal, que no cambió la forma de hacer política, pero sí cambió la geografía de nuestro país. Más de 2 millones de personas damnificadas fue el saldo de este inolvidable desastre. Medio país bajo el agua y poblaciones como Gramalote en Norte de Santander que, debido a una falla geológica, dejó de existir cuando ni siquiera sabíamos que existía, fueron los estragos causados por las lluvias que duraron casi todo el segundo semestre de 2010.

Más falsos positivos, más chuzadas, fosas comunes, asilos políticos, demandas simbólicas, bajas de jefes guerrilleros y paramilitares, nuevos profesores en Georgetown, peleas vía twitter, reconciliaciones, un polémico libro de una exsecuestrada, contrataciones irregulares y búsqueda de tesoros en las calles de Bogotá, artistas que pisaron por primera vez suelo colombiano con sus shows y eventos –y que no tuve la oportunidad de ver-, un festival de teatro mágico en homenaje a la grandiosísima Fanny Mikey y la importante celebración del bicentenario de la independencia de nuestro país y de los demás países latinoamericanos, fueron algunos de los hechos que hicieron noticia este año y estoy seguro de que faltan otros muy importantes.

Fuera de las fronteras de nuestro país, recordamos dolorosamente el terremoto del 12 de enero en Haití, uno de los países más pobres de América y del mundo. Luego, en Chile, también se movió la tierra, siendo menos trágico que el desastre de la Isla, y meses después, 33 hombres quedan atrapados en una mina durante dos meses. Su rescate fue glorioso, pero cuando se celebraba en el mundo cada 15 minutos la salida de cada uno de ellos, empecé a rogar para que ninguno le diera por hacer demandas simbólicas o escribir libros relatando su aventura, con poco valor literario.

En la Casa  Blanca terminarán el 2010 con angustias gracias a las revelaciones del “viejo Juli”. Descubrimos que un país que ni siquiera se compromete con disminuir sus emisiones de gas contaminante, mucho menos va a respetar la libertad de expresión de los ciudadanos del mundo y por eso, utilizando la inteligencia característica de las fuerzas secretas gringas, apresaron a Julian Assange, acusándolo de acoso sexual. Después de 7 años de guerra en Irak, por fin empezaron a salir las tropas americanas de este país. Pasó un año más y los gringos continuaron haciendo de las suyas en el mundo..

Países como México, sumido en el terror del narcotráfico y la violencia. Venezuela, legislando para que la gente no hable mal de los honorables funcionarios de la República Bolivariana. Brasil estrenando Presidenta, después del inolvidable mandato de Lula, que puso a su país en el camino correcto para convertirlo en uno de los más importantes del continente. Ecuador, que sufrió un “golpe de estado” según el apasionado discurso de Rafael Correa el pasado 30 de septiembre. Escándalos de pederastia en Europa y Norteamérica. El mundial de futbol en Sudáfrica, en el que se coronó campeón la Madre Patria, el anfitrión no pasó ni la primera ronda y Shakira reconfirmó su fama mundial con el Waka Waka, que fue un disquito “guapachoso” y los niños negritos en el fondo parecían disfrutar esos 15 minutos de fama. Me pregunto qué les dieron por eso.

Pero no quiero que piensen que sólo veo noticias tristes. No, no, no,  también haré un reconocimiento a lo bueno que fue el 2010 para muchos. Artistas como Chocquibtwon y Diomedez Diaz, ganadores del Grammy; la fama de bandas como Bomba Estereo, los cantantes Vallenatos de la nueva ola (parece que la palabra –o frase- del año es “ola”, pensé que era “social-bacanería” o “periodista mafioso”), los señores reguetoneros que también alcanzaron la fama y el reconocimiento. El cine colombiano con sus premios en los diferentes festivales del mundo, el premio Nobel de literatura a Mario Vargas Llosa, el Iberoamericano de Teatro de Bogotá, su familia, sus amigos, su trabajo, su universidad... En fin, creo que cada uno de ustedes tendrá su acontecimiento bueno y malo para el 2010.

Al principio quería escribir un post en el que diría mis 4 deseos para Colombia y para el mundo en el 2011. Inexplicablemente, hice lo que muchos ya hicieron, y fue recordar algo de lo increíble que fue el 2010. Creo que es inevitable dejar atrás un año tan movido.
Probablemente sí escriba mis 4 deseos. Si no es posible, deseo para ustedes una excelente celebración de año nuevo y deseo que sus deseos se cumplan.

Javier Abril Páez

sábado, 18 de diciembre de 2010

El orgullo, que ya no produce mucho orgullo.

Cuando ocurrió la idea de escribir algo para un blog, todos dijimos que ¡si! Que sería muy bueno empezar a hacer nombre o así no sea el nombre, adquirir experiencia y ante todo un leve fogueo con este medio. Es algo demasiado difícil y más si uno tiene que aprender -aunque todavía no sé- ortografía, gramática y muchas reglas lingüísticas para que los lectores se sientan cómodos leyendo.

Jamás imaginé escribir, cuando ingresé a estudiar lo que estudio, lo que más quería era irme por los medios. Una idea ignorante -pienso yo- de los que entramos a estudiar comunicación social.

Decidí escribir -ése es un término muy grande- empecé con un artículo hablando de mis gustos en la televisión, y un par de cosas más que pasaban por esa época en el país. Lo voy a admitir algo que me gusta hacer mucho es ver televisión y escuchar música, pero, música de la buena. Un día estas dos pasiones se me cruzaron y no fue algo para nada satisfactorio; Vi a un “interprete” vallenato presentando un programa concurso en televisión.

Es deprimente la verdad, ver como todo un género que enorgullecía a nuestro país, se veía reflejado en éso.

Cuentan los que cuentos cuentan que una vez Francisco el Hombre se enfrentó contra el diablo, imagínense la figura del primer juglar vallenato enfrentándose al mismo viruñas, y no creo que alguien, dentro de esa historia, le haya dicho a ese juglar: “¡Vamos Francisco! tienes un minuto para ganar y ¡bueeena suerte!”.

Y es que es un género musical que ha mostrado nuestras verdaderas raíces, enseña de donde venimos y qué es lo que nos gusta. Nos hemos visto identificados desde un principio, la gota fría, de otro grande, Emiliano Zuleta. Qué fuera de un diciembre sin las letras de Guillermo Buitrago, cómo podríamos haber conocido a “Matilde Lina” si Leandro Diaz no nos la hubiera presentado, que hubo un pollo más querido en la costa, que no fue “frisbey”, fue el “pollo vallenato” Luis Enrique Martínez.

Quién no se pregunto qué era un higuerón al escuchar esa melodía que llevaba por nombre “debajo del higuerón” del maestro Abel Antonio Villa. Así, más o menos, ha transcurrido la historia de nuestro país, acompañada de acordes y letras que cantan al amor como las componía Rafael Escalona, que fue interpretado por Carlos Vives, con sus pantaloncitos calientes en jean y que más adelante se haría unas rastas en alguna peluquería lujosa de Los Rosales, lo llevó a la pantalla chica y fue algo agradable de ver. Él no fue el único, también Alejandro Durán que lo interpretó el cantante y bailarín de tiroteo, Moisés Angulo.

Ese gran legado se vio muy bien reflejado con artistas como: Diomedez Días, que lo que más pedía cuando se paraba frente a una cámara era que: le echaran un polvo. El Binomio de oro de América, grandes como ellos solos, aunque ahora solo tengan cantantes de merengue en sus filas. Jorge Celedón, que con una gran tusa no deja caer el nombre del vallenato.

No obstante, después de ver estos grandes personajes de la historia vallenata, ¿qué estamos viendo en estos días?, novelas donde el protagonista después de haber cantado cualquier cantidad de buenas canciones, en la novela, lo único que se le ocurre es hacer una canción arrítmica, totalmente, que habla de redes sociales. Y fuera algo productivo, pero no, contando algo de persona reprimida que fue engañada por el chat.

Y para mi el ganador, un cantante que gracias a baile captó la atención del público y con canciones pegajosas, sin ningún mensaje, se volvió en movimiento para muchos y un escozor para otros -me incluyo ahí.

El vallenato es de lo mejor que he escuchado; sus letras, sus ritmos, sólo quiero decir algo y espero no ofender a nadie, creo que Kaleth Morales (Q.E.P.D.) acabó con el vallenato. Creando esa “nueva ola” que son canciones folclóricas sin un mensaje. Yo sé, él no sabía lo que le pasaba, pero si se rayó el disco, y no volverá a sonar igual, una canción que lo único que quería era sacar a Colombia de la ignominia en la que estaba.




Felipe Marciales